HOMENAJE A FRANCIS
En nombre de toda la familia hockeística, agradezco al FM Oviedo este recuerdo que tenemos hoy para FRANCISCO ÁLVAREZ URÍA, al que todos conocimos como FRANCIS y que, de forma inesperada, nos dejó en plena juventud el día 23 del pasado mes de julio. Y digo de forma inesperada, porque precisamente, unos días antes, compartía conmigo y otros compañeros de equipo una mesa en la velada de la boda de Ismael.
Hacía mucho tiempo que no veía a FRANCIS y cuando nos reencontramos esa noche me dio un fuerte abrazo demostrando el gran afecto y cariño hacia mi persona y en donde, por supuesto, había una reciprocidad por parte mía.
Y no es que conmigo tuviera un trato especial, nada de eso, es que se comportaba con todo el mundo igual. Era un hombre la mar de cariñoso y bueno. Al mismo tiempo era una persona alegre, que compartía su envidiable estado de ánimo con los amigos. Anduvo acompañado con su inseparable guitarra, a fin de deleitar a los demás con su alegría, en cualquier reunión que se presentara. Todavía, en la última celebración, con motivo de la boda de Ismael, él fue el centro de la reunión y todos disfrutamos con su buen humor.
Yo tuve la suerte de tratarle durante algunos años en el Club Patín Cibeles. Había salido de aquella fuente inagotable de estupendos jugadores, como lo fue el Colegio Santo Domingo, en donde el Padre Valdés era el gran maestro en la forja de verdaderas figuras de nuestro deporte. De aquí pasaría al Real Oviedo, que mantenía la sección de hockey en aquel tiempo y en donde alcanzarían éxitos sobresalientes. Pues bien, después de pasar por estas dos etapas en plena adolescencia, llegó a formar parte en la plantilla del Club Patín Cibeles, que bajo la batuta del siempre recordado Andrés Caramés alcanzó cotas deportivas increíbles, que están en la memoria de todos vosotros.
Aquel chaval corpulento pronto demostró sobre la pista unas condiciones técnicas en el manejo del stick y una elegancia sobre los patines propias de un verdadero crack, como ahora se dice. Pero como casi todos los genios, FRANCIS siempre se comportó con cierta anarquía, que le restó el haberse convertido en una gran figura nacional. Su tío Manolo Cueto, que era el vicepresidente del equipo, y su primo Juan Alberto, una figura mítica del Cibeles, se cogían verdaderos berrinches, al igual que el entrenador Caramés, cuando siendo conscientes de las cualidades de FRANCIS, este por falta de una mayor concentración no rendía de pleno. Esto no quiere decir el que nos haya deparado actuaciones memorables en la pista y fuera considerado como uno de los jugadores de más calidad de nuestro Principado.
Pero FRANCIS era así: un fenómeno en la cancha y un pedazo de pan en su convivencia habitual con los amigos, que verdaderamente le admirábamos por su carisma de persona buena y cariñosa.
Se nos ha ido FRANCIS y deja la estela de sus virtudes humanas, para que le tengamos siempre en nuestro recuerdo.
Querido FRANCIS; todos nosotros nos sentimos orgullosos de haber tenido un amigo como tú.
Te mereces un descanso eterno y así lo deseamos los aquí presentes.
Le reiteramos nuestra condolencia a su padre, mi buen amigo Pepe, así como a su hija, ambos aquí presentes.
Muchas gracias a todos por vuestra participación en este homenaje que le rendimos a nuestro querido Francis.